
En España hay 22 salas que ofrecen películas en tres dimensiones. El cine existe gracias a la persistencia de la visión humana, que imposibilita diferenciar 24 imágenes por segundo produciendo así la ilusión de movimiento. Mientras que el cine en 3D, se aprovecha de otra ventaja: la visión humana estereoscópica, que permite la vista binocular de un objeto produciendo sensación de tridimensionalidad y profundidad.
El principal objetivo del cine 3D es que el espectador perciba la película como ve el mundo real. Hollywood apostará en el 3D y el próximo año se estrenarán más de diez títulos. Se estima que convertir una sala analógica convencional en una sala 3D cuesta más de 145.000 euros.







































