
La Generalitat de Cataluña, en su afán por impulsar el catalán, ha propuesto a la Federación de Distribuidores Cinematográficos (Fedicine) que aumenten el número de películas en catalán que se ofrecen en los cines, pero han rechazado rotundamente la propuesta. Fedicine representa el 90% de la distribución española y agrupa las productoras más importantes como Universal Pictures Internacional Spain y Walt Disney Studios.
No tiene sentido pretender que la mitad de las películas extranjeras que se exhiban en los cines de Catalunya sean dobladas o subtituladas en catalán. Si aceptamos doblar al catalán, al día siguiente otros territorios reclamarán igual trato y en poco tiempo tendremos que traducir cada película a tres o cuatro lenguas. Que un país como España tenga que traducir las películas a tres o cuatro lenguas haría el negocio ingobernable y antieconómico.








































1 comentario
16 Marzo 2009
Qué cara más dura que tienen estos elementos. O sea que si Catalunya demanda el 50% de las películas que se estrenen en sus pantallas el resto de Paña se subirá al carro de la traducción o subtitulación. Quien dice eso no tiene ni idea de cómo están las lenguas minoritarias en Paña. De pena. A nadie le interesa que se doblen las películas de manera excepcional, excepto a los catalanes, claro, que son los únicos que pueden plantarle cara al abuso del castellano.
Nada más.
Adéu des de València.